jueves, 31 de marzo de 2011

Andes. Argentina. Patagonia. Cerro Torre. Vía del compresor de Maestri. David Lama. Polémica. Parte III

Cerro Torre y reinvasión publicitaria

Generar expectación, «maximizar la audiencia», rentabilizar la inversión mercadotécnica; ya se encargarán los medios de crear noticias que provoquen reacción u opinión. Son metas empresariales. Conseguirlas con la polémica es fácil cuando dirigen obsesiones como la de David Lama con la vía del compresor de Maestri en el Cerro Torre.

Cerro Torre
Foto Sevi Bohórquez 2009


La historia de la nombrada vía del compresor empezó cuando Maestri traicionó la ética alpinística. Traición que continuará con el proyecto de Lama, si nada cambia. En cualquier caso, es la historia de una vía destinada a llamar la atención del público. Por esta razón se conseguirán las metas publicitarias de Red Bull y Lama, al margen de que éste logre terminar la vía con métodos reprobables o no.

Véase además Parte I, Parte II, Desnivel, nº 298, 2001, pp. 15-16, y entrevista publicada en Desnivel el 7 de noviembre de 2011. David Lama: «Este invierno vuelvo al Cerro Torre».
[...] ¿Cómo te ves en el futuro más bien lejano?
Oh, ¡espero que no volviéndola a cagar como en el Cerro Torre! Habrá tiempo para hacer buenas cosas, y hay muchas montañas donde hacerlo.


Post data (8 diciembre 2012)
Véase el comentario de Adolfo Díaz en Parte II.

Post data (12 octubre 2013)
Véase en Desnivel.com entrevista a Thomas Dirnhofer al director de «Cerro Torre: a snowball’s chance in Hell», una película sobre la liberación de la arista sureste del Cerro Torre a cargo de David Lama.

viernes, 25 de marzo de 2011

España. Aragón. Huesca. Mallos de Riglos. La Visera. Vía Directa. Equipamiento y restauración. Parte II

Material utilizado en la apertura de la vía Directa de La Visera de los Mallos de Riglos. Sevi Bohórquez 1978


Crece la tendencia que evita consultar determinadas revistas especializadas en montañismo porque —expresado de manera suave— dan demasiado pan y circo a la masa consumidora de sensacionalismo y mitificación.

En Andes Info nos reservamos de momento cualquier opinión y los términos exactos del grupo de lectores anónimos que al final de su comentario solicita: «Por favor cuelga [en el blog de andesinfo] las confesiones y opiniones completas de Sevi sobre el equipamiento deportivo de la Directa a La Visera» de los Mallos de Riglos.

Debemos explicar que dichas opiniones completas solicitadas se reparten en dos revistas.

Por razones relacionadas con las cesiones de derechos de publicación, ponemos al alcance de los lectores sólo las Confesiones y opiniones que complementan el artículo de Álex Puyó sobre la historia de La Visera publicado en Cuadernos Técnicos (de Barrabés), nº 42, 2009.

El resto de opiniones se puede consultar en la tribuna «Sobre el reequipamiento de la Directa a La Visera» publicada en Desnivel, nº 278, 2009.

Recordemos que lo escrito acerca del equipamiento y la restauración de la Directa de la Visera es sólo un ejemplo, una excusa para tratar un problema global.

Agradecidos por vuestra comprensión, os deseamos salud, ánimo y suerte.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Andes. Perú. Cordilleras centrales. Cordillera Oriental. Incatana, Pk32 o Tarata. Nevado al S del Huaguruncho

En mayo de 2003 Jordi Marmolejo, Xavier Farré, Oriol Baró y Albert Bargués viajaron al Perú. Desde Lima fueron a Huachón, distrito de la provincia de Pasco, y llegaron a la laguna de Jaico:

«[...] el tiempo empeora y llueve todos los días. Nos dedicamos a arreglar una barraca llena de basura, ¡y ratas!, como campo base.»(1) Esto lo publicó Desnivel, nº 204, 2004, en un interesante artículo sobre la expedición Huaguruncho 2003, que refiere a un «nevado Tarata» de 5050 m en el pie de una foto tomada mientras lo ascendían.

Porción de la hoja 22-l, Ulcumayo, del IGN del Perú.
Imagen modificada por Sevi Bohórquez (2011) sin alterar las cotas originales, aunque añade la de 5122 m y los nombres Huaguruncho e Incatana.


Enigmas de un nevado

Los cuatro alpinistas catalanes querían abrir una vía en el nevado Huaguruncho(2). Para observar de cerca la futura vía, Farré y Marmolejo partieron hacia un nevado situado al oeste de dicha laguna. Este nevado podría ser el Tarata (ca. 5050 m), por la información que recogieron. Caminaron hasta un glaciar pequeño. Después de cruzarlo treparon por la cresta NE, donde superaron algunos pasajes de tercer grado en roca.

La ascensión fue fácil en general, menos para alcanzar el punto más alto. El último tramo era una gran losa de granito en forma de aguja. A unos siete o diez metros de la propia base de esta aguja, Marmolejo encontró en una repisa un clavo de marca Chouinard (antecesora de Black Diamond) que aprovechó como seguro de reunión. Con este clavo había un mosquetón(3) medio fundido por los rayos en muchos puntos.

Cara N de la aguja final del nevado de Tarata o Incatana (5122 m), con el Jancahuay (5160 m) al fondo a la izquierda. Gran parte de la vía seguida por Marmolejo y Farré hasta la cima queda oculta en la cara E, en el lado derecho de la roca.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


Escalaron después un largo de Vº (aprox.) para alcanzar la cumbre, donde no encontraron ningún resto de otra cordada. Era una cima puntiaguda, admitiría mal un hito de piedras testigo de la ascensión.

Anillaron la cúspide con una «baga» ('cinta de nailon') que les permitió bajar con un rápel a la base del gendarme pétreo. Destreparon luego durante un rato hasta otro saliente rocoso que también anillaron para rapelar. Excepto el largo de la cumbre, descendieron por el lado opuesto al de ascenso, en travesía por la arista S, para llegar de nuevo a la laguna de Jaico.

Esto es, en síntesis, lo que recuerdan al cabo de siete años los autores de la escalada. Quizá hubieran alcanzado una cima virgen, hecho al que dieron escasa importancia por tratarse del nevado menor que eligieron como observatorio. Incluso omitieron esta ascensión en su nota para The American Alpine Journal (AAJ) 2004.

Tal omisión incitaba a indagar sobre lo enigmático de la cima: su localización exacta, su verdadera altura, quién abandonó aquel clavo y si alguien alcanzó antes el pináculo rocoso final.

Xavier Farré en la arista NE, antes de llegar a la cresta rocosa del Incatana.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


El Incatana, Pk32 o nevado de Tarata

Marmolejo me señaló en una porción de la hoja 22-l, Ulcumayo, (escala 1 : 100.000) del Instituto Geográfico Nacional (IGN), que el Tarata coincide con el «Nevado Yanacocha» de la cartografía peruana. Esta no le atribuye una cota específica. Farré ya había indicado en el citado artículo de Desnivel sobre la hoja oficial:

«El nevado Huagurunchu o Huaguruncho lleva, en los topográficos del IGN peruano, el nombre de nevado Tarata, 5.728 m, y se atribuye el nombre Huaguruncho a su vecino menor (Huaguruncho Chico, 5.309 m), y asimismo a unos cuantos picos cercanos.»

Xavier Farré en la base del gendarme extraplomado que impidió la ascensión de Bishop en 1941.
Foto Jordi Marmolejo, 2003


Pese a tanta redundancia denominativa, y a la falta de concordancia toponímica entre la cartografía y el uso habitual, el nombre del lugar donde está la cima indicaba que ascendieron al verdadero nevado de Tarata; de 5050 m según las curvas de nivel de dicha hoja.

Todos los datos anteriores cotejados con la bibliografía revelan, sin embargo, que el mismo nevado ya recibió la referencia «Pk32», el nombre «Incatana» y distintas alturas. La peculiaridad de su cima, como veremos, siempre atrajo las miradas de quienes visitaron el macizo del Huaguruncho de la cordillera Oriental del centro del Perú.

La altura del Incatana (5122 m) fue triangulada en 1927 por Osborn Maitland Miller cuando estuvo en Cerro de Pasco con The 1927-1928 Peruvian Expedition of The American Geographical Society. Un croquis de William F. Jenks (Bill Jenks) publicado con su artículo en el AAJ de 1941 mostró el Incatana(4), con la cota de Miller. Su cima está a poco más de un kilómetro al norte del nevado Jancahuay, de 5160 m.

Jenks escribió que, a su entender, la cima estaba inescalada y su rocoso largo de cuerda final podría presentar algunas dificultades. Lo sabía porque, el 5 de agosto de 1941, sus compañeros Robert H. Bishop III y John Coyle intentaron alcanzar aquellos 5122 m para continuar por la arista sur hasta el Jancahuay. Bishop relató en el AAJ de 1943 lo relativo al intento, que terminó bajo «un gendarme extraplomado».

El Incatana(5) tiene sólo la referencia Pk32, con altitud de 5132 m, en un croquis del Huaguruncho dibujado en 1956 por John William Rolfe Kempe y John W. (Jack) Tucker. El croquis ilustra un artículo de Michael Horatio Westmacott, publicado en The Alpine Journal (AJ) 61, en Mountain World y en Berge der Welt 1958/59. Este nevado menor está a unos dos kilómetros y medio al SSO de la cumbre del Huaguruncho (5730 m) y, en efecto, al oeste de la pequeña laguna Tarata y de otra mayor llamada «Jayco» en el croquis.

Jordi Marmolejo en la cima del Incatana (5122 m, 5132 m, 16.804 pies) con el nevado Huaguruncho (5730 m) al fondo.
Foto Xavier Farré, 2003


En 1968, Fernard y Francois Rebeyrol, Monique Bruhat, Claudine Tesa y René de Milleville, afiliados al Club Alpino Francés, parece que intentaron alcanzar la cima rocosa, sin conocer su nombre, y comunicaron en el AAJ de 1969: «We first climbed a gendarme 150 feet [45,72 m] below the summit of Jancahuay, just north of it, but we did not reach the top of the peak.»

La primera ascensión

El Incatana fue escalado por fin en julio de 1970, por James Jones y Leif-Norman Patterson. Ambos eran miembros de la expedición de norteamericanos y noruegos que escaló días antes la arista S del Huaguruncho. Patterson dedicó pocas letras a esta primera ascensión, en AAJ 1971: «Jones and I climbed a small, very pretty pinnacle, Incatana (16,804 feet). This is the first summit on the southwest spur, about two miles from Huagaruncho.» Podríamos preguntarnos cómo bajaron de la cúspide sin dejar rastro, imaginando las variadas posibilidades para conseguirlo.

Farré piensa que la cordada norteamericana bajó como él y su compañero. Es posible que, al cabo del tiempo, el viento se llevara la cinta o el cordino que dejaran para rapelar.

Por otra parte, es fácil no caer en la cuenta de colocar un hito en una aguda cima virgen o junto a ella. Sobre todo cuando el objetivo principal es abrir con estilo alpino una vía difícil en un nevado mayor, acerca del cual los alpinistas catalanes fueron bien documentados. Lo prueba dicho artículo de Desnivel, complementado con una guía práctica de la zona del Huaguruncho y del bosque de piedras de Huayllay.

Marmolejo en el segundo rápel.
Foto Xavier Farré, 2003


Notas

(1) La expedición británica de 1941 encontró en condiciones acogedoras para campo base esta misma cabaña, utilizada entonces por la Compañía Minera Nacional peruana.
(2) Al Huaguruncho se le atribuyen varias alturas. La cota 5723 m de la hoja 22-l, Ulcumayo, del IGN del Perú no coincide con otras de uso habitual.
(3) Marmolejo regaló este mosquetón al guarda de la central hidroeléctrica de Tingocancha.
(4)Tal vez el nombre se deba al templo de Inkatana ubicado en un gran aprisco (cercano al nevado Huaguruncho), situado junto a una plaza circular ceremonial cuyo centro tiene una piedra supuestamente utilizada como ara de sacrificios.
(5) Para el licenciado Luis Pajuelo Chávez, «Inkatana es un vocablo puquina-quechua que significa 'donde los Inkas atrapaban al Sol y las Estrellas' o 'donde ellos se transportaban a otros mundos'. Se supone que los orejones y amautas o sabios, con la invasión española, desaparecieron en esta zona.»

Fuentes consultadas

1 Berge der Welt, 1958/59
2 Desnivel nº 204, sept. 2004 y http://desnivel.com/escalada-roca/cordillera-central-del-peru
3 Mountain World 1958/59
4 The Alpine Journal. Vol. 60, vol. 61 y vol. 76
5 Revista Peruana de Andinismo, nº 10, 1971-1972-1973, p. 47. Croquis que localiza el Incatana en la Cordillera Oriental.
6 The American Alpine Journal. 1941, 1957, 1969, 1971, 1976 y 2004
7 The Geographical Review. Vol. XIX. January 1929. nº 1
8 Ulcumayo. Hoja 22-l, Instituto Geográfico Nacional del Perú

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Jordi Marmolejo, Xavier Farré, Luis Pajuelo Chávez

viernes, 11 de marzo de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Alpamayo. Errores u omisiones. El canal central confundido con el canal Ferrari

Introducción

la Real Academia de la Historia, española, se formó en el siglo XVIII con la finalidad de aclarar «la importante verdad de los sucesos, desterrando las fábulas introducidas por la ignorancia o por la malicia, conduciendo al conocimiento de muchas cosas que oscureció la antigüedad o tiene sepultado el descuido».

Con similares fines recordamos aquí, ahora, que documentarse a través de fuentes secundarias y terciarias conlleva el riesgo de obtener datos erróneos. La historia del andinismo está llena de ellos, porque solemos fiarnos de cuanto leemos, y con el paso del tiempo creemos en la veracidad de mucha información incorrecta.

Como ejemplo simple de esto último, estimemos las siguientes líneas de Joaquín Colorado y Narciso de Dios publicadas en la revista Desnivel, nº 38, 1988, p. 51: «Nicolás Jaeger consiguió escalar en solitario el couloir que lleva su nombre en la cara SW del Alpamayo. Era la segunda ruta de esta bellísima pared: el primer itinerario, algo más corto y más fácil, se debe al escalador italiano Casimiro Ferrari.»

Este entrecomillado encierra una creencia generalizada en nuestros días, y un error del que me considero en parte responsable.

Nevado Alpamayo (5947 m), considerado en 1966 la montaña más bella del mundo
Autor Sevi Bohórquez 1983


El canal Central, el canal de Ferrari y la inexistente directa Francesa

Empecé a recoger datos sobre la cordillera Blanca en 1981 y la visité en 1982. Aún así, en 1983 regresé a ella poco documentado acerca de la única vía del momento en la cara SO del nevado Alpamayo. Escalé el canal central de esta cara creyendo que repetía la vía de Ferrari. Me equivoqué al comunicarlo —en Desnivel, nº 10, 1983, p. 8— y también al publicarlo en 1998 en mi primera guía: La Cordillera Blanca de los Andes... Mi error acabó integrado en la información correcta, divulgada luego por otras fuentes.

En diciembre de 2003 sospeché que me había equivocado al analizar la documentación que recibí de Angelo Zoia, compañero de Ferrari. Poco después aprecié con claridad la línea de su escalada en la película documental de la expedición italiana de 1975 al Alpamayo. Entonces corregí mi error en la guía que publiqué en 2004, y en los anuarios The Alpine Journal y The American Alpine Journal de 2005. Sintetizo a continuación mis correcciones con ánimo de erradicar algo más dicha creencia errónea.

Es probable que mi escalada con Jesús Gálvez, Raimond Renaud y su cliente Susana, en junio de 1983, sea la primera del canal Central de la cara SO del Alpamayo. Muchos andinistas se equivocan al creer que es el mismo canal que escaló Casimiro Ferrari, en junio de 1975, con Angelo Zoia, Pino Negri, Danilo Borgonovo, Pinuccio Castelnovo y Sandro Liati. Piensan, por lo tanto, que esta vía italiana es distinta de la «directa Francesa, o corredor Jaeger».

En realidad, la vía Ferrari y la vía Francesa son una sola; que sigue el corredor o canal más directo a la cumbre (5947 m) de «la montaña más bella del mundo». Este corredor está situado dos canales a la derecha del Central, es más difícil y tiene mayor longitud.

Antonio Rodríguez Verdugo en la via Ferrari
Autor Renzo Uccelli 1987


El canal de Ferrari es llamado por error «corredor Jaeger, canal Francesa y directa Francesa» porque lo escaló Nicolas Jaeger, en mayo de 1977. Un día después lo escalaron sus compañeros René Ghilini y Bernard Prud'Homme. Con todo, y con eso, se ha publicado que el nombre «directa Francesa» es homenaje a Serge Bériol y Bernard Lay, que murieron en ella, en julio de 1980, al desprenderse una parte de la cornisa cimera. Seguían a esta cordada francesa, bastante más abajo, los norteamericanos Peter Millar y James O'Neill que no sufrieron daño.

La guía de David M. Sharman, Climbs of the Cordillera Blanca of Peru, publicada en 1995, otorga el primer ascenso de la «French direct» a W. Barker y S. Connolly el 30 de junio de 1980. Se trata de otro error. A los norteamericanos, Walter A. (Wally) Barker y Steve Connolly, no debemos atribuir la primera sino la séptima ascensión por lo menos. Como hemos aclarado, la vía fue abierta cinco años antes por la expedición italiana. Tengamos en cuenta, además, que en 1978 la habían escalado otros norteamericanos y en 1979 yugoslavos y vascos.

Epílogo

Al parecer los errores repercutieron más que mis correcciones. Si consultamos Internet o recientes publicaciones especializadas comprobaremos que perdura la idea equivocada de que la expedición italiana escaló el canal Central. Se ignora, todavía demasiado, que Jaeger repitió la escalada de Ferrari y que por esto tanto el canal como la vía recibieron los inadecuados nombres corredor Jaeger, directa Francesa y canal Francesa.

Nevado Alpamayo (5947 m), cara SO
Autor Iñaki Ruiz Peribañez 1983


Procede añadir un aviso. En mayo de 1995 se desplomó gran masa glaciar en la parte baja de la vía italiana. Hasta el año 1998 el principio de la vía resultaba tan difícil como arriesgado. Las cordadas que pretendan escalar la cara SO del nevado Alpamayo deberían considerar el riesgo de desprendimientos glaciares cíclicos.

Principales fuentes consultadas

1) Caleidoscopio, Anno XII, nº 19, marzo 1976.
2) Desnivel, nº 10, 1983 y nº 38, 1988.
3 GHILINI, René. Vagabundo del vacío. En ala delta desde el Huascarán. Barcelona : Juventud, 1984.
4) GÓMEZ BOHÓRQUEZ, A. et. al. La Cordillera Blanca de los Andes del Perú. Selección de excursiones, ascensiones y escaladas. Madrid : Desnivel, 1998.
5) —Cordillera Blanca, Escaladas, Parte Norte. Murcia : Andes Info, [2004].
6) La Montagne et Alpinisme, nº 11, 1978.
7) Mountain, nº 53, 1977 y nº 90, 1983.
8) Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, nº 14, 1980-81.
9) Real Academia de la Historia www.rah.es/index.htm
10) SHARMAN, David M. Climbs of the Cordillera Blanca of Peru. Scotland : Whizzo Climbs, 1995.
11) The Alpine Journal 2005.
12) The American Alpine Journal 1978, 1979, 1981, 1982, 1983, 2005.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Angelo Zoia, Antonio Rodríguez Verdugo, Archivo Renzo Uccelli, Gianni Pais, Iñaki Ruiz Peribáñez, James O'Neill, Katia Conti, Luciano Ghigo, Peter J. Carse, Ronald Naar, Servei General d'Informació de Muntanya, Steve Connolly, Yves Astier

jueves, 3 de marzo de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Errores u omisiones. El Taulliraju Sur confundido con el Tuctubamba. Parte II

Taulliraju Sur, Taulliraju Sureste o Taulliraju Chico ca. 5400 m

Cuando los eslovenos Tomaž Strupi y Tone Štern intentaron escalar aquel pico innominado de la Cordillera Blanca, el 8 de julio de 1995, encontraron clavos y anillos de cuerda en la cara noroeste. Sin lograr su objetivo, desistieron al llegar a la arista SO.

Indagaron después, infructuosamente, sobre quién dejó aquel material y si aquella prominente cima había sido alcanzada. No encontraron las respuestas que estaban en las crónicas andinas de la Revista Peruana de Andinismo y Glaciología (RPAG) y The American Alpine Journal (AAJ). Estos dos conocidos anuarios publicaron las siguientes notas, sujetas a demasiadas interpretaciones, sin una línea en una foto que indicara el recorrido exacto.

Grupo glaciar del Taulliraju. Autor Sevi Bohórquez


RPAG, nº 12, 1976-1977, p. 15: «[...] Giulio Fiocchi organizó la Spedizione CAI Lecco, con el propósito de forzar la invicta pared oeste del Taulliraju [...] Para esto trajo un equipo muy fuerte, representativo del alpinismo académico clásico de la península. Lo formaban Giuseppe Lanfranconi, Mario Conti, Roberto Chiappa, Angelo Zoia, Pino Negri el Médico Mario Galluzi y como alpinista invitado el guía suizo Denis Bertholet.

Aproximándose por la quebrada Santa Cruz, llegaron a las cercanías de la laguna Taullicocha donde hicieron Base. En los días sucesivos siempre molestados por el mal tiempo, fueron escalando la cresta hacia el Taulliraju chico, cumbre ESE del Taulliraju, pero fallaron a unos 100 metros de la cima, por la extrema dificultad de la pared de hielo y roca y los peligros de aludes en la última parte, donde había nieve blanda y suelta. Tenían la intención de circundar esta cresta y llegar a la cara Este para escalarla hasta la cima. Relata Bertholet que hicieron una exploración cruzando Punta Unión y Punta Jancapampa, en dirección al costado del Taulliraju que da a Pomabamba, hallando una posibilidad factible en la cara Este.

Lamentablemente el mal tiempo constante y la pérdida de muchos días antes de salir de Lima, motivada por una huelga aduanera, atentaron contra el nuevo intento que pudo ser exitoso.»


Taullirajus y Tuctubambas. Descenso de Punta Unión a Morococha Cabecera de la quebrada Huaripampa Foto Ignacio Ferrando Margelí


AAJ, 1977, p. 216: «Taulliraju attempt. Our expedition consisted of Mario Conti, Pino Negri, Giuseppe Lanfranconi, Angelo Zoia, Roberto Chiappa, Dr. Galluzi, Denis Bertholet and me [Giulio Fiocchi] as leader. After delays caused by the political situation in Peru, we reached Base Camp at the head of the Quebrada Santa Cruz on the lake Taullicocha on July 10 [1976]. The two formidable granite spurs on the west face were out of the question, offering only difficult ascents under full winter conditions. We decide to turns to the northeast face. A reconnaissance over Punta Unión and then from the Quebrada Huaripampa revealed no safe approach because of the danger of avalanches from great quantities of new snow. We then worked out a route north of the peak over a pass, across under the north face and up an icefall to the northeast face. Conti, Zoia, Negri, Lafranconi and Chiappa set out on an eigth-day attempt. They were threatened by falling cornices. They climbed gullies and compat granite slabs. New snow and warm temperatures made the ice porous and insecure. Bad weather drove them back to Base. In four more days they got to 17,725 feet, some 1400 feet below the summit, but dangerous ice conditions forced them to give up.»

AAJ, 1978, p. 567: «Taulliraju Attempt. Clark Gerhardt, Christian (Del) Langbauer, Todd Thopmson y yo [Craigh McKibben], acompañados por Juan Henostroza y Aquilino Moreno, establecimos el campo base el 26 de junio [de 1977] debajo de la impresionante cara oeste del Taulliraju. Ignorantes del intento italiano de 1976 (A.A.J., 1977, p. 216), repetimos varios de sus errores y tuvimos alguna excitante pero al final inútil escalada en el punto alto de la arista sur.»

Taulliraju Sur (ca. 5400 m Descenso de Punta Unión a Morococha. Foto Sevi Bohórquez


El material que encontró la cordada eslovena pudo ser, pues, de la expedición de Fiocchi; aunque la de McKibben pudiera haber aportado otro al descender. Se descarta que fuera de los guías franceses Jean Luc Fabre, Jean Paul Balmat, Daniel Monaci y Hervé Thivierge, que escalaron más a la izquierda del intento italiano cuando alcanzaron la cumbre del Taulliraju con estilo alpino en 1978.

Procede terminar con una nota correctora. Algunas obras posteriores a la de Ricker divulgaron, confundidas, que el cerro innominado era el Tuctubamba (5420 m) escalado por los italianos en 1976.

La confusión trascendió. Seis años después del intento de Strupi y Štern, dos cordadas norteamericanas se acercaron al mismo cerro creyendo que era el nevado Tuctubamba. Clay Wadman y Christian Beckwith intentaron escalar un corredor de la cara sur. Se retiraron, entre otras causas, por las placas graníticas tapizadas de hielo y la condiciones de la nieve. Sus compañeros Topher y Patience Donahue tuvieron más suerte al escalar el lado NO; véase AAJ 2002, p. 296 y 2003, p. 305. Estos dos hermanos alcanzaron aquella cima de unos 5400 m, innominada en la cartografía, arbitrariamente nombrada Taulliraju Chico y Taulliraju Sur, aunque bien podría denominarse Taulliraju Sureste.

Principales fuentes consultadas

1) La Montagne et Alpinisme, nº 4. Paris : Club Alpin Francais et Groupe de Haute Montagne. 1978.
2) Mario Fantin, Pioneri ed epìgoni italiani sulle vette di ogni continente. Italia : Commissione delle Publicazzioni del Club Alpino Italiano, 1975.
3)Le Ande. Italia : Commissione delle Publicazzioni del Club Alpino Italiano, 1979.
4) RICKER, John F. Yurac Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff : Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977.
5) SHARMAN, David. Climbs of the Cordillera Blanca of Peru. Scotland : Whizzo Climbs, 1995.
6) Revista Peruana de Andinismo y Glaciología (RPAG), nº 12. Lima : 1976-1977.
7) The American Alpine Journal (AAJ). New York : American Alpine Club, 1960, 1961, 1977, 1978, 1979, 1984, 2002, 2003.
8) The Alpine Journal (AJ). London : The Alpine Club, 1985 y 2009.
9) Libro de registro de escaladas. Huaraz-Perú : Casa de Guías, 1995—
10) GÓMEZ BOHÓRQUEZ, Antonio. Cordillera Blanca. Escaladas. Parte Norte. Murcia : Andes Info, [2004].

Cartografía

A) BORCHERS, Philipp (editor). Cordillera Blanca y el Callejón de Huaylas (Perú) Parte Norte 0/3a (DÖN). E.1:100.000. Munich : Klein & Volbert, 1935 y facsímil 1988.
B) FANTIN, Mario. Pioneri ed epìgoni italiani sulle vette di ogni continente. Italia : Commissione delle Publicazzioni del Club Alpino Italiano, 1975, croquis 93.
C) Hoja 18-h. Corongo. E.1:100.000. Lima : Instituto Geográfico Nacional del Perú, 1993.
D) RICKER, John F. Yurac Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff : Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977, Map 2. E.1:100.000.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Christian Beckwith, Hervé Thivierge, Ignacio Ferrando, Simon Richardson, Tone Štern.

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Errores u omisiones. El Taulliraju Sur confundido con el Tuctubamba. Parte I

El pico innominado

El mapa 2 (croquis) incluido en la guía de la Cordillera Blanca del Perú de John F. Ricker, Juraq Janka, publicada en 1977, muestra una definida arista SSO que baja del Taulliraju (5830 m) hasta el paso de Punta Unión (4750 m) sin ninguna cima señalada. La arista SE del nevado, por el contrario, tiene señalado un «pico prominente» sin cota ni nombre. Y en la arista E de este pico innominado hay dos «picos menores» con altitudes de 5420 m y 5030 m, que Ricker nombra en su libro «Nevado Tuqtubamba» y «Tuqtubamba Este».

Map 2 de la guía Yuraq Janka
Autor John F. Ricker


Aquella arista SSO fue señalada dos años antes en el croquis 93 del libro de Mario Fantin, Pioneri ed epìgoni italiani…, con una diferencia: marcaba una cima de 5000 m con el nombre «Nevado Unión». Así lo llamó la expedición dirigida en 1960 por G. Dionisi, que creyó ser la primera en llegar a esta cima menor cercana al «abra» que permite el paso de la quebrada Santa Cruz a la de Huaripampa.

El equipo italiano desconocía que, el año anterior, habían alcanzado esa cima Hubert Adams Carter (6 de Junio 1914 – 1 de april de 1995), su hijo de quince años y un amigo de la misma edad de éste. Hay otra distinción notable en el croquis de Fantin: la arista SE del Taulliraju, difusa o incierta hasta llegar a los picos menores de 5420 m y 5030 m, no marca el pico prominente innominado.

Croquis 93 de Pioneri e epigoni italiani...
Autor Mario Fantin


Pues bien, de una manera u otra, el terreno real difiere de lo representado en los croquis referidos. Al mirar desde la cabecera de la quebrada Santa Cruz hacia el noreste destaca, en la arista SSE del Taulliraju, el pico innominado cuyo perfil SO es el que realmente baja hacia Punta Unión. Tales diferencias entre croquis y realidad, además de la imaginación de nuevos autores, indujeron a confundir el pico prominente innominado con su vecino nevado Tuctubamba; y en algún caso con el nevado Unión.

Taulliraju. Quebrada Santa Cruz
Foto Sevi Bohórquez 1995


Resulta curioso que la Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord 0/3a no acotara tan destacado pico —ni en 1935 ni en su edición del año 2000— y sí los menos prominentes de 5420 m y 5030 m. Las cimas de estos dos últimos fueron alcanzadas el día 12 de julio de 1960 por Andrea Farina y Nino Poloni, cordada de la expedición italiana, dirigida por Bruno Berlendis, que dio los nombres «Nevado Antonio Locatelli» al de 5240 m y «Nevado Leone Pelliccioli» al de 5030 m.

Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord 0/3a
Autor Philipp Borchers- DOAV, 1935


Diez años después de dichas ascensiones, la Hoja 18-h del Instituto Geográfico Militar del Perú mostraría con mayor precisión en sus curvas de nivel las cimas que nos ocupan, aunque sin cifras numéricas ni nombres. No aceptaría las denominaciones italianas.

Hoja 18-h, Corongo
Autor Instituto Geográfico Militar. Perú. Reimpresión de 1993.


Continúa en Parte II